Junio 2020 | 41-2

En la “nueva normalidad”

Editorial 41-2

 

 

Dr. Leonardo Daniel Ploper Editor Responsable

 

La pandemia del Covid-19 empezó a sentirse con fuerza en esta parte de la Argentina, situación que ha obligado a replantear nuestras formas tradicionales de trabajo. Si bien las actividades relacionadas con la producción de alimentos, y todas las vinculadas con ellas han sido consideradas esenciales, resulta indudable que el funcionamiento de las mismas se ha visto alterado.

Las actividades de investigación y desarrollo tecnológico, al igual que los servicios de nuestros laboratorios, han continuado sin pausa a pesar de la emergencia sanitaria, aunque siempre cumpliendo estrictos protocolos sanitarios. Lógicamente, con un mayor esfuerzo para superar los inconvenientes planteados por la situación. También se prosiguió en estos meses con las tareas de transferencia tecnológica, aprovechando la posibilidad de realizar en forma virtual diversas actividades, incluyendo días de campo, talleres y conferencias. Esto posibilitó llegar a un público variado y de diferentes provincias y países.

La pandemia se suma a muchas preocupaciones que tiene en la actualidad nuestro planeta. Una de estas es la necesidad de mejorar la productividad agrícola para poder cubrir la creciente demanda de alimentos, energía y fibras por parte de una población humana en continuo aumento. Justamente, uno de los artículos del presente número de Avance aborda el tema de la biotecnología agrícola, la cual provee herramientas para incrementar esa productividad en forma sostenible. Específicamente se analizan los aportes de los cultivos transgénicos y los bioinsumos, temas que interesan no solamente a los sectores científicos y productivos, sino también a la sociedad en su conjunto, la cual hoy manifiesta preocupación por el ambiente y la inocuidad alimentaria.

En este número también presentamos tres nuevas variedades de caña de azúcar liberadas por la EEAOC. Se trata de tres de las ocho variedades registradas en los últimos diez años, todas ellas caracterizadas por una alta productividad de caña y de azúcar. Estos son los resultados del importante esfuerzo que viene realizando el programa de mejoramiento genético de la caña de azúcar de la Estación Experimental en los últimos 15 años. Entre esos esfuerzos también figura la habilitación de una estación de cuarentena de caña de azúcar, descripta en otro artículo del presente número.

Como es habitual, otros temas trascendentes son abordados en este número, con el cual pretendemos seguir informando y divulgando aspectos varios del quehacer agroindustrial.

Esta “nueva normalidad” nos plantea nuevos desafíos. Los sectores agropecuarios y agroindustriales tendrán que seguir funcionando, al igual que otros sectores que resultan clave para el funcionamiento de la sociedad. Lo que pensábamos que era por un tiempo corto puede llegar a extenderse más de lo pensado. El desafío, entones, será sostener cada una de nuestras actividades hasta que esta pandemia sea vencida.

 

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